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Soy Mario lanero y me dedico a la educación canina desde el año 1986.  Creo que puedo resolver la mayoría de tus dudas relacionadas con el comportamiento y la educación de tu perro, así que te invito a navegar por mi web. Yo estaré encantado de ayudarte

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Nuestra Filosofía

Hace ya algunos miles de años que el perro, en sus diferentes versiones, ha ido acompañándonos, bien como compañero de caza, bien como guardián o, como en los ya largos últimos tiempos, como animal de compañía. Sin embargo, su herencia genética sigue siendo la misma. La del lobo. Evidentemente nuestro Chihuahua no se parece mucho a un lobo, pero lo que hay en su interior si aunque, afortunadamente, en un estado tremendamente infantil en comparación. Esto es lo que permite que sea nuestro compañero en el sofá. Por otro lado él “nos sufre” a nosotros como sus animales de compañía, puesto que la sociedad en la que viven mayoritariamente, es humana y no canida. Esto obliga a seguir unas reglas de convivencia que, si no estuviéramos los humanos, no les serían necesarias y también nos obliga a nosotros a tener el máximo control sobre el animal para evitar problemas de convivencia pero, sobre todo, para que su vida no corra peligro.

Existen una serie de condiciones que no deberíamos olvidar a la hora de decidirnos por tener un perro en nuestra vida, pero que a menudo olvidamos. En primer lugar debemos tener claro que él no ha pedido venir. Que ha sido un deseo nuestro y que, por lo tanto, adquirimos una serie de obligaciones. Su supervivencia, su salud, su bienestar tanto físico como mental, su alimentación, su adaptación como cánido en nuestra sociedad  y la cobertura de sus necesidades tanto físicas como emocionales. Que no es nuestro esclavo. Que no aprende idiomas. Que siente y padece y es sensible a las cosas y que sufre o se alegra según venga. Que no debemos humanizarlo porque así le despojamos de su ser natural y que maltratarlo solo provoca dolor y, en más de un caso, necesidad de defenderse.

También debemos de entender que, si bien la vida no es un camino de rosas para casi nadie, hacérsela lo mas agradable posible es mas fácil que amargarsela. Debemos entender que el exceso de amor también daña. Que tener un perro y no disfrutar con 

él es como tener uno de porcelana en la puerta. Que es parte de la familia porque no tiene otra que la tuya.

Nadie tiene porque saber de todo (si no fuera así no existirían las profesiones) pero ante la responsabilidad de una vida en nuestras manos, algo deberíamos aprender para meter la pata lo menos posible. Saber de “perros” esta bien pero cada perro es una historia y tiene su propia personalidad, así que es importante, ademas, conocer al nuestro. Es único y su circunstancia también. Tu también lo eres. Antes de tener un perro , averigua si lo puedes tener y nunca decidas pensando en ti . Piensa primero en   él y si todo encaja, adelante. Es una de las experiencias mas maravillosas de la vida.